martes, diciembre 30

una mosca pegada en la pared...

Estaba yo en el área de comidas de un centro comercial esperando que estuviera lista mi torta de jamón y queso.

Cerca de mi mesa, estaba una señora con sus dos hijas, una de ellas muy tranquila comiendose una gordita Doña Tota y la otra... haciendo berrinches en el suelo.

La mamá se cansó de tratar de levantarla y mientras se dirijía a un bote de basura dijo:

-Está sucio y va a venir la araña a morderte... y ponte el zapato.

Me pregunto qué culpa tienen las arañas.

Me pregunto qué me decía mi mamá en esos casos cuando yo estaba chiquita, por que a mi los bichos me encantan.

Me imagino que amenazas indirectas como esas son las que meten en los niños el miedo a los bichos y que luego hacen insoportables a la mayoría de las mujeres en aqullos momentos cuando aparece por allí un minúsculo artrópodo amenazando sus vidas.

Digo, a menos que estés en el Amazonas y sea la hora de cazar de las hormigas y toque que te maten a piquetazos, en África te pegue el sueño una Tse-Tsé o en algún lugar de la selva en Chiapas alguna mosquita deposite sus huevecillos en tu cabeza, creo que estamos bastante seguros.

En mi opinión los bichos son bien interesantes (que no puedo decir que todos todos todos son bonitos, lo reconozco). Siendo tan chiquititos, me parece increíble lo complejos que son y la habilidad que han tenido para sobrevivir a través del tiempo y los miles de fenómenos naturales y humanos que muchas veces, literalmente, les han caído encima (con una suela de plástico de 27 cm de largo, por ejemplo).

Reconozco que las cucharachas y las moscas en la ciudad son asquerosas, pero es por culpa de nosotros que les hemos quitado sus hábitats naturales y las hemos orillado a que vivan junto con nuestros desperdicios, convirtiéndolas en vectores de enfermedades, lo que nos obliga a tener control sobre ellas (matándolas, si).

Pero bueno, que no todos los insectos son así y creo que vale la pena conocer un poco más sobre los bichitos y así transmitir a los niños respeto y admiración sobre estos seres que en número dominan el planeta y son parte de la naturaleza que tenemos que cuidar.

Por cierto... la niña se puso el zapato pero siguió sentada en el suelo. Será que no le dan miedo las arañitas o no se creyó eso de que le morderían...

lunes, diciembre 22

ejercicio intelectual

Dicen que la curiosidad mató al gato, pero a mi, afortunadamente, nada más me dejó con la tarea de responder a unas (aparentemente) simples preguntas para participar en el ejercicio intelectual de la amiga Dorn.

¿Cuál es mi más grande talento? ¿Lo estoy aprovechando? ¿Y mi debilidad más grande cómo la supero?

Creo que soy una buena conversadora. Me encanta platicar. Me gusta conocer lo que piensa la gente, discutir, escuchar. Trato de entenderle.

Paso mucho tiempo sola e imagino que hay límites a lo trascendental de los monólogos (especialmente dichos en voz alta y en francés), por lo muy seguramente podría estar desaprovechando esta increíble virtud.

Mi debilidad es abrir la boca cuando la volubilidad me visita y el auto, la prudencia y la estima hacen lo contrario y se van a pasear. Lejos.

Gualá.

sábado, diciembre 20

¡Lo compro!

Casi nunca veo la televisión. En los últimos 6 meses, solamente cuando he visitado a mis papás en su casa.
Ahora estoy frente a la tele tratando de trabajar en unas cosas que había dejado pendientes.
Estos anuncios de ofertas de televisión de productos que no están disponibles en tiendas, cómo enganchan.
Estoy a punto de comprar el Dirt Bullet, un aspirador/soplador de 800 W que viene con sus extensiones, un adaptador y 4 boquillas para usar con el soplador. Es tan ligero como una pluma y podré llegar a cualquier rincón imposible de alcanzar con los grandes aspiradores.
Se limpia cualquier superficie y es perfecto para las alfombras del salón.
Sustituyo una escoba, un gran aspirador, un compresor de aire, un trapeador, un soplador y un cepillo.
Podré aspirar debajo y encima de grandes muebles.
Es tan práctico y tan ligero que podré limpiar hasta las escaleras más empinadas. Con la boquilla especial para cosas delicadas, podré limpiar aparatos de música, el teclado de la computadora y del piano (de los tres que tengo, de hecho), así como otros aparatos electrónicos.
Limpiar mi casa dejará de ser complicado. ¡También el carro! Y me lo puedo colgar al hombro con su correa ajustable, claro.
Limpiar vidrios quebrados, tuercas, la ceniza de los ceniceros, los restos del desayuno y el aserrín de mi mesa de trabajo.
Puedo llegar a cualquier rincón, si está alto o bajo, de lado, si accedo por delante o por detrás (seguimos hablando de la aspiradora), ¡incluso fuera de casa!
¡Su fuerza levanta hasta una bola de hierro!
Y si lo llegara a necesitar, puedo sacar del depósito de lo aspirado cualquier cosa aspirada por equivocación.
Limpiar nunca ha sido tan sencillo.
Si lo compro ahora, me viene de regalo el cepillo para perro (que no tengo) para cepillarlo y aspirar sus pelos al mismo tiempo y una boquilla especial para inflar globos para las fiestas de mis hijos (que tampoco tengo).

Es mi única oportunidad para conseguirlo y lo llevan hasta la puerta de mi casa, tan lindos.

Ahora que lo reflexiono, no sé cómo he sobrevivido sin el Dirt Bullet...

... ahora sigue el Leg Magic, el nuevo secreto para lograr piernas hermosas. Usándolo 60 segundos varias veces al día, es todo lo que necesito para embarcarme en el sistema Leg Magic!

... con lo que me entretengo, caray.

martes, diciembre 16

palabrejas

Hay palabras que me gustan mucho por su significado o por cómo suenan. También por cómo se sienten en la boca cuando se pronuncian.

  • Rejego: sust./adj. m. y f. Recalcitrante, que protesta y refunfuña cuando se le pide que haga algo.
  • Atareado: adj. m. y f. Que está muy ocupado o muy entregado a su trabajo
  • Totopo: nombre de origen náhuatl que significa dorar o tostar; es la forma de llamar en México a los trozos de tortillas fritos o tostados de forma triangular, se comen como acompañamiento de otras platos, como con los frijoles, guacamole, etc. usándolos en vez de cubiertos.
  • Desbarajuste: m. Desorden, confusión.
  • Arsico: adj. m. y f. Áspero, intratable.
  • Modorro: m. y f. Que está con sueño después de despertarse.
  • Pachorra: sut. Escaso interés y diligencia en el trabajo, actividad o esfuerzo. Flojera, desidia, indolencia, tardanza.
  • Argüendero: adj./sust. m. y f. Persona entrometida, chismosa.
  • Alcahuete: sust. m. y f. Persona o cosa que encubre lo que se quiere ocultar.
  • Berrinche: sust. Enojo, rabieta grande.
  • Bichi o bichicore: adj. Palabra yaqui que significa desnudo/a.
  • Embicharse: v. Viene de bichi, significa desnudarse.
  • Amante: 1. adj. Que ama. 2. adj. Se dice de las cosas en que se manifiesta el amor o que se refieren a él. 3. m. pl. Hombre y mujer que se aman. 4. com. querido/a.
  • Chípil: adj. sust. persona o actitud caprichosa, que pide atención.
  • Agüitarse: Deprimirse, decepcionarse, afligirse:agüitarse por una desgracia.
  • Achinquechado: adj. En cuclillas.
  • Jarioso: adj. m. y f. Lujurioso, excitado sexualmente.
  • Achichincle: sust. Ayudante
  • Teporocho: adj. m. y f. Borracho. Se dice que la palabra habría surgido de la costumbre de beber en las madrugadas infusiones de hojas de naranjo o canela (té), con alcohol. A principios del siglo XX, se vendían en puestos callejeros y el precio de estas bebidas era de ocho centavos... de ahí vendría lo de teporocho, es decir (té-por-ocho).
  • Vehemente: 1. adj. Que tiene una fuerza impetuosa. Un discurso vehemente. 2. adj. Ardiente y lleno de pasión. 3. adj. Dicho de una persona: Que obra de forma irreflexiva, dejándose llevar por los impulsos.

viernes, diciembre 12

Qué será

Será que estoy cansada.

Será que los sueños y las ilusiones de siempre mutaron sin querer y se propagan rápidamente despistándome y .haciéndome buscar caminos alternos al que recorro hoy.

Será que el objetivo que tenía tan claro para lo que pensaba era la felicidad y mi realización como persona ahora me resulta inapetecible.

Será que ando temporal y literalmente menopáusica (por los tratamientos alópatas (que siempre me hacen sospechar)) y los cambios de humor repentinos (en esto los bochornos no tienen nada que ver) me hacen dudar constantemente si estoy donde debo estar.

Será que creo podría estar padeciendo por segunda (o talvez tercera, si soy honesta) vez de un enamoramiento inesperado (porque alguien como yo nunca espera enamorarse), de esos que te hacen creer que todo es posible y te tienen haciendo cosas que nunca creíste que harías porque pensabas que nomás los trastornados serían capaces.

Será que es simple pereza y quiero las cosas más fáciles y con menos esfuerzo. El menor, si es posible. Ninguno, si me dieran a escoger.

Será que soy el claro ejemplo de una eterna insatisfecha.

Será que simplemente estoy confundida. Muy. Mucho muy… muy. Quiero pero no quiero, quiero pero no sé exactamente qué.

Cosa que me tiene pensado que debo hacer grandes cambios en mi vida.

Aunque claro, aunque tengo ideas, sigo sin tener alguna clara.

Tampoco sé si cuando me decida, realizarlas será para mejor o peor.

Cosa que no me importa mucho porque el mundo está hecho para los valientes capaces de tomar riesgos.

Aunque claro, yo tiro más bien para el lado de los cobardes.

Tampoco se me da eso de tomar grandes riesgos por que soy naturalmente negativa y siempre espero lo peor.

Cosa que podría estar a punto de cambiar.

Aunque claro, podría ser solamente la menopausia temporal que anda de bocona. Caraja.

Tampoco me preocupa tantísimo todo este asunto.

Cosa que es mentira, siendo sincera.

Aunque claro…



A veces es mejor callar el cuchicheo mental… y esperar a que termine el tratamiento.

martes, diciembre 9

Los nombres

Hoy hago, con todo respeto, una crítica abierta a los nombres… y a los padres que se atrevieron a ponerlos.

Estoy de acuerdo que los nombres son necesarios para identificar a cada una de las personas y de forma individual, pero hay veces que se pasan de “creativos” y otras de faltos de imaginación.

Hay nombres que se repiten generación tras generación. No importa qué tan feos sean. No importa que se sepa que son feos.

No entiendo la necesidad (o necedad) de los papás de querer que el primogénito varón se llame igual que el y la primogénita mujer igual que ella.

Y para colmo, después de que el padre y el niño vivieron el problema de que sus amigos llamaran a su casa y se tuviera que preguntar siempre “chico o grande”, el niño vaya y haga lo mismo cuando tenga sus propios hijos.

Como el hijo de mi amigo Alvaro que se llama Alvaro, como el abuelo y el bisabuelo.

O en mi familia extendida, que hay seis Carlos.

Luego están los papás que quieren repetir el nombre pero de forma original. Recuerdo a un amigo en la prepa que se llamaba Eduardo Javier Alfonso (por decir), su papá se llamaba Javier Alfonso y el padre de éste, Alfonso.

Conozco dos casos de diferentes familias que todos los hijos hombres se llaman José algo, y otro en donde todas las hijas llevan el nombre de Ana antes que otro. Y ¿cómo se llaman los padres? En el primero José y en el segundo, Ana.

Encuentro peor cuando les ponen nombres en otro idioma. Aquí se da mucho que algunas pobres criaturas tengan nombres gringos. Y aparte, lo escriben como se les da la gana y se me hace todavía más pior. Recientemente conocí a una Sherry y una Rachel (pronunciado RAchel) y a un Bryan (que no sé cómo lo han de escribir). El Jhonatan o Jonathan es bastante común, así como el Jennifer o Jenifer.

También están los casos de mucha tradición (o falta de imaginación) en la que les ponen a los niños según el santoral. De allí nombres como Lindolfo, Antero, Sidronio, Teófilo, etc. Y aquí entran los despistados que ponen Anivdelarev si nació el 20 de noviembre cuando se celebra el aniversario de la revolución.

Están los nombres de mujeres que vaya a saber por qué se han relacionado con mujeres de moral distraída como Yahaira, Yesenia, Yanira. Si ya saben, ¿para qué se los ponen?

Otra cosa que he notado es que hay generaciones en las que se repiten mucho ciertos nombres. El fenómeno es fácil de explicar: la protagonista o el protagonista principal de la novela en vogue. Ejemplos: Rubí, Marimar, Alondra.

No voy a adentrarme en los nombres meteorológicos como Azul, Cielo, Lluvia, Tormenta.

Si yo estoy de acuerdo con ser originales. Hasta cierto punto. Sé del caso de un tal Osly, que viene de osito y lindo. O el de un chavo que se llama Roal por que su abuela se llamaba Rosa y su abuelo Alfonso.


¿Qué pasa con los nombres normalitos? Por decir, no sé, se me ocurre...

Claudia... =)

A mi me gustaría que los que leen a veces por aquí, me den más ejemplos.

jueves, diciembre 4

a tan poco

Llevo cuatro días sin fumar.

Sufro de un profundísimo mal humor.

martes, diciembre 2

Cama d'or

Estaba haciendo un muestreo de semillas en un montón enorme de cebada recién trillada. Metía un brazo, hondo, y luego el otro, apretando el puño con lo que alcanzaba a agarrar mi mano y después soltando lentamente una cascada dorada para que cayera dentro del costal.

Sentía cosquillitas ricas y suaves por la piel. Todo se hundía a mi alrededor y parecía que me movía en camara lenta.

¿Qué tan urgente será mi necesidad ardiente que por un instante me imaginé involucrada en una sesión ardiente de sexo ardiente entre aquél semillero noardiente?

La repentina corriente de aire que levantó polvo y cascaritas de diversas fuentes de ese montón de granitos y los metió en mi nariz (haciéndome estornudar (estruendosamente)), me sacó de dichoso estado mental con crueldad.

Las cortaditas por espigas y la comezón que todavía traigo en la piel me han llevado a descartar por completo la idea.