martes, diciembre 08, 2015

layoga

Hace unos días alguien me preguntó si con tantas vacaciones no aprovechaba para hacer algo. Como, de… provecho, supongo. Pusieron de ejemplo: yoga. El yoga. La yoga. Mejor el yoga por que la yoga se me figura medio folklórico y me recuerda a la tía de una amiga de antaño que se hacía llamar Yoya que hacia tortillas de harina a mano llenas de manteca y gluten y que nos comíamos con mantequilla de esa de verdad alta en grasa y colesterol. O sea, nada que ver con yoga.
He intentado ya un par de veces desenvolverme en su práctica: Que más que práctica relajativa y meditativa a mi me pareció un deporte extremo y de alto riesgo en el que en la posición de montañita mis pies en cualquier momento se resbalaban fuera del tapetito color morado pastel y mis amplias personalidades en conjunto con el efecto gravitacional tradicional planetario me asfixiaban al caer parsimoniamente sobre mi cara.
Recuerdo las gotas de sudor entrando sorpresivamente por mis fosas nasales y luego mis manos poniéndose moradas mientras intentaba no ladrar pero bufaba incontrolablemente mientras pretendía ver al sol del ocaso (por que no me daba para ver el del cenit) mientras me decían que respirara hondo mientras me temblaban los brazos y la musiquita se me volvía desquiciante por que su ritmo no se parecía a nada de lo que pasaba con mi cuerpo.
No podía evitar sentirme como un rinoceronte torpe que sueña con ser un ágil unicornio; veía a los maestros hablar y hacer los movimientos y acomodarse con tal paz y tranquilidad que me daban ganas de aventarles un zapato que, obviamente, no traía. Probablemente me hubieran sacado a empujones amorosos (supongo, no a patadas, por que no ha de ser congruente con la filosofía yogi) por eso, y no por soltar metano por alguna parte trasera que no mencionaré, que eso es menos mal visto, según me dicen, pero que fue el único esfuerzo exitoso que puede hacer durante mis asistencias. Apretar esos músculos es lo que ya tengo bien dominado, y sin clases. A base de pura necesidad. Y respeto ajeno.
Me preguntaron por qué no volvía pero creo que sin ganas de que contestara y yo sin ánimos de dar esta extensa explicación. Ni decir que me daba vergüenza y ganas de llorar como Magdalena recién apedreada y desubicada por los golpes.
Pienso que no me rindo y tal vez lo vuelva a intentar otro día o siga eternamente buscando otro qué-hacer menos peligroso y más gentil con mi autoestima y mis coyonturas.
Y provechoso. Sobre todo, provechoso. Que leer y andar en piyamas todo el día parece no serlo.

miércoles, diciembre 02, 2015

Preparandome para las fiestas

¡Listo! Pino de Navidad con decoraciones, ¡check! Jesusito que me gané en la posada de anoche, ¡también! Y el resto y la totalidad de mis decoraciones navideñas allí para el bulto, ¡doble check!


lunes, octubre 12, 2015

Checo

Hoy ando con varias certezas entre las orjeas: que este es un Universo abundante, que siempre tengo más de lo que necesito, y que siempre tengo riquezas para repartir (también monetarias!); también que según Lewis Carroll, uno de los secretos profundos de la vida es que lo único que merece la pena hacer es lo que hacemos por los demás, con lo que estoy muy de acuerdo y con lo que me peleo seguido por que aaaaahhhh cómo me cuesta salirme de mi misma y ver cómo fregados está el otro, si yo soy el centro del fucking universe, y todo tiene que ver conmigo, no?.
Pero siempre es una elección y creo firmemente que las elecciones en amor siempre traen más amor, aunque me cueste, aunque no quiera, aunque me de pena, flojera, codencia, tenga prejuicios y ande ocupadísima sacando pelusas de todas las equinas reconditas de mi casa.
Al hermano de una amiga querida, Checo, le han encontrado cáncer por segunda vez después de 5 años de paz. El tiene 29 años y acaba de ser papá. Su bebé nació junto con el mes de octubre y se llama Emilia.
El dinero a veces lo tenemos ocupado en otras partes o perdido en inflaciones y devaluaciones, decisiones e inversiones, errores y experiencias, paredes, movimientos, deleites y estupideces; a veces no llega ni regresa cuando más lo requerimos. A veces tenemos lo justo para satisfacer nuestras necesidades, y a veces abunda por nuestro esfuerzo y dedicación o a veces también, sin ellos.
Haya mucho o haya poco, estoy segura que la generosidad se mide en nuestra capacidad de ser empáticos y compasivos a las necesidades de los demás. A lo mejor alguien que lea esto querrá apoyar dando amor, paz y tranquilidad, mandando bendiciones, oraciones y buenas vibras y también contribuyendo con dinero para las quimioterapias y cirugías que Checo necesita, que ahorita a el y a su familia no les da.
Un granito de arena si hace una diferencia, por mas chiquito que este sea: construye, apoya, da firmeza, y ahora, esperanza.

Por cierto: Si me ven por algún lado, traigo un botecito con la ranura de alcancía a la que le caben monedas y billetitos y billetotes, y si se les complica como ayudar pero quieren hacerlo, díganme y yo los apoyo a apoyar!

sábado, abril 04, 2015

Road trip

Y que nos vamos 4 mujeres a Thibodaux, Luisiana en mi March. Vamos una semana. Es increíble, pero cupimos. Y llegamos después de varios imprevistos. A ver cómo nos va de regreso después del shopping y el cansancio de la chamba.


lunes, diciembre 22, 2014

La familia numerosa

Hoy tuvimos la reunión anual de la familia paterna: Gran evento, eramos muchos! Ya hice el árbol genealógico y desde mis abuelos, sus hijos y esposos, nietos y esposos, y bisnietos (incluyendo uno en gestación), la familia está formada por 85 personas. Dato curioso: sólo 22 personas no comparten nombre con alguien más. Qué necesidad hay de repetir los nombres, me pregunto. Luego te la pasas con dialogos así:
1. 
-Chunchito dijo que vinieras.
-Cuál Chunchito, ¿grande o chico?
2.
-Dile a Fulano que traiga la carne.
-Cuál Fulano, ¿Fulano, Fulanito o Fulanitito?
3.
-Cuál Perengana, ¿Perenguez, Perengor o Pereguites?

Y asi al infinito con al menos 63 personas.

Volviendo al tema de la familia, no hay miras de que se detenga. Todavía faltamos algunos de emparejarnos matrimoñados y de reproducirnos.
A ver qué pasa para el próximo año y cómo cambia el número.

miércoles, diciembre 03, 2014

La actitud hace la diferencia

Creo que traer buena actitud es como echarme un brinco de bombita al agua: todo se hace bueno alrededor en grandes cantidades!
p. e. Encontrar lugar para estacionarme en el centro! Lugar amplio y seguro, sin parquímetro y cerquita de a donde voy!!

jueves, octubre 24, 2013

La torpeza de tía novata

Mi sobrino Carlitos está enfermo, y yo, mientras mi mamá le ponía los pantalones, le acariciaba la cabeza.
-Lo siento muy caliente, dije, a lo que mi mamá respondió:
-La temperatura se siente en los labios... En los tuyos!! (Después de que yo ya le había manoseado toda la boca al niño.)
-...

sábado, octubre 19, 2013

Last day

I am leaving in a few minutes for New Orleans. Dramatic good-bye to my favorite spot, the swing bench on the porch: a distraction of the bitter sweet feeling I am having. I feel blessed to have been here, to have met so much wonderful people, of making new fiends and spending time with old ones, of all that was accomplished. I am excited of what tomorrow will bring! Thank you Louisiana!

jueves, agosto 22, 2013

Mas vueltas de la vida

Qué rápido pasa el tiempo y qué rápido pueden cambiar las cosas.
Quién iba a pensar hace 3 meses que ahorita tendría 15 alumnos graduados con papás felices, estaría comprando trajes de baño a mitad de agosto, empezando semana de vacaciones en jueves y apunto de irme otra vez a EU por un buen rato?
Si, definitivamente, hoy me siento agradecida por las bendiciones y oportunidades que se me presentaron y que he escogido tomar!

sábado, junio 08, 2013

Recorrido en lancha pantanera durante el atardecer y de noche por el bayou. Extraordinario! Una de mis experiencias top 10!