sábado, abril 06, 2013

Aunt to be

¡Los perfectos y hermosos huesos de mi perfecto y hermoso sobrino! Es esto increíble, ¿a poco no?







sábado, diciembre 10, 2011

Cosas que me llevo

-2 hernias de disco
-Amigos, pocos, pero de muchísima calidad, y que voy a extrañar un montón
-10 kilos demás
-La seguridad de que las cosas siempre pasan por algo
-Pope, mi gato rescatado de un viñedo de bebé (al ser perseguido por unos cuervos enormes)
-2 años y 10 meses de experiencia en viticultura
-85 libros
-Aparentemente, una ligera alergia al polvo
-Buenas recomendaciones y deseos de mis jefes
-Una oferta de un nuevo trabajo en Texas, US of A.
-Una colección de conchitas y vidrio erosionado de las playas de la costa del Mar de Cortés
-La dicha de haber confirmado que el karma SI existe
-Una pasión por comer chimisquis (nombre totalmente local de las semillitas de girasol)
-Una pequeña aversión por los enólogos
-El recuerdo de una de las mejores y menos aprovechadas relaciones amorosas que he tenido con un hombre
-Ganas de un mesesito de verdaderas vacaciones
-2 asquerosos mezquinos en la mano izquierda
-La alegría de saber que es verdad que existe un mundo lleno de posibilidades
-La emocipon de tener, al fin, el orgullo del papácaracol
-El aprendizaje que dejan las malas experiencias
-El conocimiento sobre más de 80 variedades de uva para hacer vino
-Buenos contactos en el ramo de la vitivinicultura
-Un libro escrito por mi jefecito, dedicado!
-Un renovado amor por la familiacaracol
-Mis "millonarios" ahorros
-Mucha emoción por saber qué es lo que viene!!

Casi

Creo que la última vez que escribí algo aquí fue casi recién llegada. En el 2009! El tiempo pasa rapídisimo y en ocasiones eso puede ser super bueno... en otras me da la impresión de que esta rapidez me deja con el pelo parado y un poco desorientada, obviamente preguntándome a dónde fregados se fue. El tiempo.

Son casi 3 años que llegué aqui. Faltan alrededor de 8 días para irme. Para siempre. O al menos para dejar mi residencia, mi trabajo, la vida que me he hecho aqui.

Casi casi que vuelvo a ser el caracol de antes... una mudanza más para añadir a la lista!

martes, diciembre 06, 2011

Estoy pensando

...que talvez sea tiempo de regresar...

domingo, noviembre 13, 2011

On syo

He puesto en las paredes este fin de semana unas repisas que yo hice... bueno, que pinté, nadamás... pero es tan bonito hacer las cosas tu misma, y luego verlas alli, útiles. Y bonitas.
Tengo plantas encima y libros, que las dos cosas me gustan mucho. Afuera hace un día hermoso, soleado, se oyen los pajaros discutiendo y hasta los cuervos con sus cantos medio escabrosos se oyen bonitos hoy.
Tengo un gato que se llama Pope (de cariño, por que en realidad se llama Popeye, pero no le gusta su nombre) y una camioneta blanca a la cual le falla el embrague.
No me gusta lavar los platos ni planchar, entonces una decoración permanente en mi casa son platos apilados creativamente en el fregadero y siempre ando un poco arrugada.
Siempre me he adelantado un poco a mi empoca, inclusive en el aspecto de las canas y los bochornos que dicen que vienen con la menopausia.
Soy lenta para despertar en las mañanas y lenta para dormirme en las noches, usando libros para arrullarme.
Lo único que me gusta de pelar naranjas es comermelas y el olor que me deja en las manos todo el día.
Me gusta usar ropa interior de colores, de preferencia dos o más en el mismo, y seguido ando emparejando los calcetines con quien no les corresponde.
No sé amarrarme bien las cintas de los zapatos y suelo andar dejando caminitos serpentoriales en la tierra por lo mismo.
Casi siempre soy yo la que soy, aunque a veces me encuentro siendo otra que no soy intentando ser mejor de lo que soy.
Yo soy esa, casi siempre. tú, ¿quién eres?

martes, octubre 11, 2011

Y al final...

Hoy, al fin, terminamos con la vendimia... se me abre la agenda, tengo tiempo para hacer cosas que no tienen que ver con el trabajo.

He estado pensando qué podría escribir, qué decir, qué contar... todo para no tener abandonado este blog que tanto me ha servido para entretenerme, desahogarme, conocer gente, documentar, chismear, compartir.

Quisiera tener las ganas de contar y que salieran las palabras por los dedos para escribir como antes lo hacía. Pero nada.

A veces pienso que este blog me sirvió en la tragedia, en el dolor, la incertidumbre, la soledad. Me gustaba también el anonimato, cosa que practicamente ha dejado de existir.

Ahora, todo va excelente. Más que excelente. Ya no hay historias drámaticas que se pueden contar con sarcasmo para ver si así le encuentro la gracia... todo lo que me pasa que en algún momento pude considerar malo deja de serlo por que ya por si solo me da risa, de esa sincera en que nomás se tuercen los ojos, levantas los hombros y luego cuentas a los amigos para que se rían contigo.

Por que tengo amigos, por que me he adaptado extraordinariamente bien, por que estoy satisfecha, feliz y me siento tan contenta con lo que estoy haciendo, en donde estoy, con quien estoy, con los día que pasan como agua fresca después de una sequía dura que parecía no tener fin.

Ya llovió.

Me da gusto estar asi en mi vida, por cierto.

Y, cómo carajos no, carajo.

Con esto me despido del blog, con algo de nostalgia. Imagino que lo dejaré como un recuerdo, como las cartitas entre las amigas en sexto de primaria, las invitaciones a quinceaños y luego las de las bodas, las cartas amorosas del primer novio, los restos de boletos de avión de mis primeros viajes... todo en el baúl rojo al pie de la cama que queda en casa de los papás caracol. Ahí están para cuando me den ganas de meter las manos y buscar para acordarme... y allí queda, para cuando queira echar más.

Es tiempo de empezar un nuevo capítulo... un nuevo blog?

No sé, no sé.




Cinco-cuatro (pendientes)

viernes, septiembre 25, 2009

Sin suficientes ganas

La incógnita de la semana: ¿Por qué las cosas nunca pasan cuando una necesita que pasen?
Tenía que ir a hacerme un ultrasonido (no sé por qué insisto en llamarlo resonancia) pélvico desde hace semanas a la gran ciudá y no había alcanzado por trabajo.
Por tercera vez hice una cita (última que no cancelé) y por tercera vez me dijeron que tomara mínimo un litro de agua antes de llegar al consultorio.
Comí aprisa y poquito porque tenía que guardar espacio para el agua. Tomé dos vasos de agua con la comida. Quería echarme un regaderazo pero al compartir fuente hídrica con el viñedo frente a la casa, tuve que recurrir a mi garrafón de reserva para lavarme si quiera la cara, los pies y la cobachita (dícese de la axila) de cada lado. Al estilo antiguo francés. Me puse ropa limpia, me peiné un poco y con termo de 600 ml lleno, agarré para la capital (del estado, ejem).
Llegué 10 minutos antes de la cita. A la hora exacta, el doctor todavía no había llegado. Por mi mente cruzaba el meterle una regañada… yo matándome por llegar a tiempo y él llegando tarde (conste que la puntualidad definitivamente no es de mis mayores virtudes, pero a mi nadie me paga para realizar un servicio en el tiempo que yo digo que se debe de hacer).
Al fin me pasaron al consultorio y como tenía ganas de platicar con alguien, olvidé el retraso del doctor. Que súbete aquí, si, sí te aguanta, que bájate la ropa hasta allí, si, estoy calificado, que va a estar un poco frío, si, de verdad sé lo que hago, a ver a ver, si, soy traga años pero hice toda la carrera, uyyyyy no estás lista. Mi vejiga estaba vacía.
Me recomendó irme a dar vueltas a la cuadra. A mi me dio vergüenza por mi vejiga desconsiderada que no estuvo a tiempo ni 15 minutos después de la cita. Fui al banco a depositar mis millones, compré un buró precioso en las segundas, entré a una tienda de posteres (bastante lastimosos a la vista, para qué inventar) y a los 45 minutos estaba de vuelta. Cuando la asistente me preguntó si ya tenía muchas ganas de orinar, mejor me senté en la sala de espera a esperar con mujeres esperando (y muy panzonas (y una de ellas nacida en 1990 (según le dijo a la asistenta) por dioooosssss)) esperando su cita.
Cuando pasé de nuevo, la historia se repitió. Había una señora que me recomendó tomar más agua. Llené mi termito de 600 ml y me lo tomé todo rápidamente, a ver si mi vejiga perezosa se sentía lo suficientemente presionada. Esperé unos minutos y como no sentía ganas desesperadas de hacer pipí, me fui a pasear. Otra vez.
Me corté el pelo, me compré un esmalte de uñas rojo cereza y una piedrita para los callos de mis pobres pieseses. Me probé una peluca güera y otra pelirroja. Pasé por la tiendita donde compré el mueble para avisar que me tardaría un poco más de lo previsto en ir a recogerlo.
Dos horas y cincuenta minutos después de la hora oficial de la cita, estaba con el doctor… que ésta es la vejiga, que éste es el ovario izquierdo y este el derecho. Yo ya no aguantaba las ganas de ir al baño. Cada vez que presionaba con el aparatito me dolía horrores. Y luego… me sale con que por favor pase al baño dealfondoaladerecha porque tengo que vaciar la mitad. Después de tanto esfuerzo por llenarla!!! Y a parte, yo qué fregados sé cuánto es la mitad de la vejiga en orina? Digo, aunque mi entre pierna contiene aparatos bastante complejos, hasta donde sé carezco de un rotámetro para medir el flujo de líquidos salientes y al menos quehiciera dentro de un recipiente graduado y ya sabiendo el total después la mitad me la tom… bueno.
A “ojo de buen cubero”, me deshice de la que pensé era la mitad y un poco más tranquila y con las piernas muchísimo más sueltas, volví.
Al final de todo, parece que el famoso tumor desapareció o este doctor ve lo mismo que yo en esa pantallita: negro con remolinos grises (que por cierto, me recuerda cuando estaba chiquita y me encontré unas resonancias (o ultra sonidos, n'importe quoi) de mi mamá y jugaba a hacerla de meteorologa poniendolas contra la ventana de la sala).

sábado, julio 18, 2009

La damita campirana

Hoy me desmayé. Se oye tan dramático. Si no me hubiera sentido tan desubicada, creo que habría disfrutado estar literalmente echada sobre arena entre parras. Lo había querido hacer voluntariamente desde que entré al trabajo, pero no me había animado. Tirarme entre parras, quiero decir.
Estos días he estado con nauseas y vomitando de vez en cuando y por lo mismo, sin hambre. En mi trabajo, paso 50% del tiempo en el campo, pero ayer aproveché el otro 50% de trabajo de oficina y la pasé, entre siestas, frente a la computadora.
Tuve que salir al campo a contar racimos de uvas y ver florecitas, tomar fotos y revisar sistemas de riego. Con las plantas y estos días calurosos, de un día para otro, todo puede cambiar y no quería atrasarme con los datos.
Sin muchas ganas, untada en bloqueador y con gorra, con cámara y un lapíz encajado en la cebollita de pelo, salí.
Habré pasado 2 horas bajo el sol anotando datos en las hojas de mi tablita cuando sentí que la corriente de aire se aceleraba. Sentí rico, refrescante y ahora que pienso, me pregunto si de verdad estoy tan bruta parahaber creído que el aire podía tumbar mi enorme masa corporal así nomás.
Fue muy útil que hubiera gente cerquita. Me trajeron a mi casita, me tardé más de 20 minutos en la regadera (me valió madres la conciencia ecológica), tomé suero y ahora, sólo quiero dormir. Y dormir. Unos 3 años, si me lo permiten.

miércoles, julio 08, 2009

Brujo

Ahora que recuerdo cuando estaba en la prepa (y tendría alrededor de 17 años) y decidí estudiar agronomía, me viene a la memoria mi amigo Luis (que tengo como 8 años de no ver, por cierto) y cuando hablábamos de nuestro futuro.

El decía que me veía en lo alto de un cerro, en una casa con teja roja (creo que esto me lo imaginaba yo y no lo describía el), con campos y más campos de vid, de esas plantaciones que acaban al final del horizonte, cuando se juntan con el cielo (y aquí con las montañas), y tomando una copa del vino producido con mis uvas (todavía no tengo de este, pero ya pronto), meciéndome en una mecedora tejida con mimbre (esto también me lo imaginaba yo), viendo mis plantas.

Nunca pensé que estaría en un lugar así (aunque la casa me falta encontrarla y nada es mio, per se), pero sorpresa, lo estoy.

Qué bonito sentimiento me da el acordarme de estas predicciones de antaño y ver que están semicumplidas.


martes, julio 07, 2009

5 meses

Ya casi cumplo 5 meses en este trabajo. El tiempo nunca se me había pasado tan rápido. Como parece que es mi costumbre, estoy aprendiendo muchas cosas nuevas. Me gusta el lugar en donde vivo, me gusta el trabajo que hago, me gusta la planta de la vid con toda su sencillez, caprichos, mañas y exigencias.
Estoy trabajando con 74 variedades de vid.
Estoy haciendo pozos como topo con negocio de construcción de viviendas.
Estoy tostada (casi tatemada) por el sol (en ciertas partes nada más, por desgracia).
Estoy rezando a la virgendelacueva para que llueva (pero que no le pegue el agua a las plantas, porfavó, que se me llenan de hongos).
Estoy comiendo mis propias hortalizas del huertito familiar que don Panchito y yo sembramos en frente de mi casa.
Estoy aprendiendo a usar autocad, desgraciao.
Estoy separando basura.
Estoy trabajando sábados y domingos, de momento.
Estoy tratando de no quedarme atascada en la arena un séptima vez.
Estoy tratando de no atropellar a las ardillas suicidas que cruzan los caminos de terracería justo antes de que pase, como si hubieran hecho una apuesta de que no las desconchinflo.
Estoy conociendo gente nueva aquí en el pueblo, al fin.
Estoy buscándole el amor a hacer planes a largo plazo.
Estoy encontrando buena la idea de quedarme aquí unos tres años.
Estoy planeando la vendimia para hacer 95 microvinificaciones diferentes (diossanto).
Estoy un poco asustada por lo que me espera con este trabajal en la vendimia, adecirverdá, oiga.

Estoy muy bien.